¿Qué es la Aromaterapia? Mi visión sobre los aceites esenciales y objetivos.

La Aromaterapia es una terapia natural, derivada de la Fitoterapia, que se basa en el uso y acción de los aceites esenciales puros, naturales, de la máxima calidad y que no hayan sufrido ningún tipo de manipulación, rectificación, o adulteración previa y que busca reequilibrar y potenciar las funciones biológicas naturales del organismo a todos los niveles (físico, mental y emocional) con el objetivo de mejorar la salud natural de nuestro cuerpo y el bienestar de las personas que la practican.

A nivel fisiológico, los aceites esenciales no sólo trabajan sobre la piel o huelen bien, bien utilizados actúan, además, sobre las hormonas, nervios, tejidos y órganos. Además, entre el inmenso abanico de propiedades que nos ofrecen se pueden destacar:

  • Mejoran y estimulan nuestro sistema inmunológico (nuestra defensa natural).
  • Mejoran el flujo sanguíneo a los tejidos, aumentando la oxigenación celular y permitiendo que las células se reproduzcan y regeneren más rápidamente (propiedad muy valorada en tratamientos de estética y belleza).
  • Estimulan la circulación linfática, ayudando a eliminar desechos celulares y mejorando el estancamiento de fluidos…
  • Destacan por sus propiedades antibacterianas, viricidas y fungicidas potentes.

Pero, lo más importante, es que permite la individualización de los tratamientos (esto debería ser el primer mandamiento de cualquier tipo de tratamiento, pero, por desgracia, se tienden a generalizar las cosas): hay una amplísima gama de aceites esenciales, aceites vegetales, hidrolatos y otros productos (arcillas, cremas, geles, ceras…) que permiten adaptar los tratamientos a cada persona en función de su tipo de piel, dolencias, gustos… con excelentes resultados.

El auge y el interés en las terapias naturales y, en especial, en los aceites esenciales está provocando un desvirtuamiento de su uso correcto, aplicaciones terapéuticas mágicas e irresponsables, productos en el mercado que dicen estar hechos de aceites esenciales cuando ni por asomo lo son y hasta el punto que pueden llegar a poner en peligro la salud de las personas. Todo ello perjudica a la verdadera Aromaterapia, impidiendo que pueda demostrar todo su potencial y que se la tome en serio, ya que no se realizan investigaciones serias sobre ellos (ya sea por intereses económicos de algunos o malas praxis de otros). Si se quiere conseguir una buena consideración de la misma y demostrar su efectividad y potencial, para mi hay dos factores claves que se deben tener muy en cuenta:

El primero es exigir una máxima calidad y pureza de los aceites esenciales.

¿Os sorprendería si os dijera que la gran mayoría de productos en el mercado hechos con aceites esenciales naturales son imitaciones sintéticas de los mismos hechas con líquidos agresivos y moléculas aromáticas diseñadas en laboratorios para imitar los olores fielmente? (con el perjuicio correspondiente para nuestra salud). Si en el mercado encontráramos solamente aceites esenciales naturales de verdad, los tratamientos y preparados caseros hechos con ellos mejorarían nuestra salud y bienestar sin riesgo de causar estragos ni efectos secundarios.

El otro punto que considero clave es la adecuada formación de las personas que los aplican en sus terapias y tratamientos. Con tantos influencers y desinformadores que se llenan la boca con las propiedades mágicas y resultados milagrosos que según ellos tienen los aceites esenciales, se desvirtúan las propiedades reales de los mismos, impidiendo que puedan demostrar todo su potencial, los beneficios que realmente nos pueden aportar y aumentando el riesgo de provocar su uso inadecuado y la aparición de efectos indeseables.

Por último, me gustaría destacar un aspecto importante: los aceites esenciales no son medicamentos, no lo curan todo, no son mágicos ni valen para todo. Yo opino que medicina moderna y terapia natural pueden ir cogidas de la mano, ya que hay excelentes tratamientos médicos que salvan vidas y la Aromaterapia puede ayudar a complementar los tratamientos médicos (consiguiendo un mayor bienestar y aliviando los síntomas producidos por la enfermedad de forma natural) y tratar las enfermedades menos graves y más comunes (tos, resfriados, dolores de espalda, de cabeza o causados por el ciclo menstrual entre otras) de forma natural y muy eficaz. Pero, hoy en día, ya sea por intereses comerciales monopolistas, mitos y leyendas infundados o por la mala praxis e insensatez de algunos, son considerados sustancias altamente peligrosas para la salud (nada más lejos de la realidad).

Dicho esto, mi objetivo es el de crear un espacio donde poder difundir un uso seguro, natural y eficaz de los aceites esencial, demostrando su eficacia, enseñar a diferenciar entre los productos fraudulentos de los naturales y conseguir que esta noble terapia natural pueda evolucionar y mostrar todo su potencial para que se realicen investigaciones serias que, al final, hagan que se considere una rama de la ciencia que mejore nuestra salud y bienestar de un modo natural, seguro y eficaz.

¿Qué visión tenéis vosotros de la Aromaterapia y del uso de los aceites esenciales?

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