¿Qué es la nutrición? Mi visión sobre las nutrimodas y objetivos.

Cada día sabemos más de la importancia de conseguir una correcta nutrición para mantener un buen estado de salud y una óptima calidad de vida. Con una simple búsqueda en internet encontramos muchísima información (que sea verídica o no es otra historia) sobre cómo seguir una alimentación saludable, dietas de todo tipo, alimentos indispensables, complejos vitamínicos, etc… Pero hay tanta que, a mi parecer, lleva a confusiones, malas praxis, promesas de cuerpos esculturales y polvos milagrosos que nos ayudarán a alcanzar un ideal de belleza y vida saludable tan perfecto que, a mi parecer, como lo perfección no existe, nunca llegamos a conseguir y eso nos crea frustración, ansiedad, angustia…

A mi modo de entender la nutrición, hay una serie de factores que se han puesto de moda en este ámbito que contribuyen a todo esto y en el artículo de hoy me gustaría comentaros mi opinión al respecto.

1.- Una visión cortoplacista de la vida.

Vivimos en una sociedad en la que queremos resultados inmediatos para todo y el tema de la nutrición no es inmune a ello: dietas que prometen adelgazar en un mes, los famosos retos de 21 días que te van a cambiar la vida, polvos mágicos que te prometen conseguir una figura perfecta para lucir cuerpo en verano…

Pero me gustaría plantearos una cuestión que para mí es de importancia capital:

¿Por qué no se enseña o plantea a las personas a seguir una alimentación saludable constante y estable en el tiempo y adaptada a las necesidades individuales de cada persona?

Puede que porque los que prometen resultados milagrosos en cortos espacios de tiempo no sepan de nutrición y que, entre esos milagros, se encuentren mezclados sus productos que venden a comisión, sin pensar (espero que por desconocimiento) en los efectos perjudiciales que pueden provocar en la salud. O puede que vender el concepto de alimentación saludable estable en el tiempo y adaptada a las necesidades de cada uno sea menos rentable que vender retos limitados en el tiempo. Me explico: pasados esos 21 días ¿qué he de hacer a partir del día 22? Tranquilos, que tienen la solución: surge un nuevo reto con otro propósito y a seguir pagando por ello (ya se encargan de crearte esa necesidad y angustia para que sigas “retándote”, bendito marketing…).

2. – Los cuerpos “fit” como sinónimo de salud.

Se está considerando como ley universal que el estar sano es sinónimo de tener un cuerpo musculado y trabajado a diario en el gimnasio, con stories de Instagram poniendo énfasis en el levantamiento de pesas como único modo de conseguirlo.

Evidentemente que hay que introducir la práctica deportiva en nuestras vidas como parte de un estilo de vida saludable ya que es bueno para el sistema cardiovascular, ayuda a la secreción de hormonas que ayudan a regular los niveles de estrés, la desconexión de la rutina… pero estoy en total desacuerdo en la visión de estar cuadrado = a estar sano (puedes tener un cuerpo de escándalo pero comer muy mal y eso, creo yo, no es que sea muy sano).

3. – La obsesión con las comidas diarias y la distribución de calorías.

A la hora de realizar dietas se tiende a dividir el día en cinco comidas y, para cada una, una estimación de las calorías adecuadas y, si no lo cumples, incurres en riesgo de perder salud y desgraciarte la vida y, con el ritmo de vida que llevamos, son muy difíciles de cumplir.

Me gustaría deciros que estas recomendaciones diarias establecidas son sólo eso, estimaciones, medias aritméticas basadas en la realización de estudios en grupos concretos de población, por lo que no tiene mucho sentido ir por la vida con una calculadora en una mano contando calorías y, en la otra mano, una balanza para pesar las raciones de los alimentos. Además, no se tiene en cuenta algo primordial, la individualización de las personas: cada una tiene un ritmo de vida diferente, procesos biológicos y necesidades metabólicas distintas, factores emocionales diferentes… que influyen en la asimilación de nutrientes por parte de nuestro organismo.

Entonces, ¿cuántas veces he de comer al día? ¿3 veces? ¿5 veces?

Mi respuesta es que todas pueden ser válidas siempre y cuando se adapten a las necesidades y requerimientos de cada persona (sexo, edad, actividad física, trabajo, factores emocionales, nivel de estrés…) y siempre bajo estudio y supervisión de un profesional cualificado.

Mi objetivo y visión de la nutrición es el de fomentar y promover hábitos de alimentación saludables sin eliminar de la misma ningún nutriente, ya que cada uno tiene funciones específicas importantes (se está estilando mucho el hábito de eliminar de la dieta los hidratos de carbono porque engordan, y nada más lejos de la realidad), enseñar y difundir siempre con estudios demostrados qué son los nutrientes, cómo los metaboliza y absorbe nuestro cuerpo, sus funciones y cómo una buena alimentación y estilos de vida adaptados a nuestras necesidades pueden ayudarnos a mantener un estado de salud óptimo y ayudarnos a prevenir enfermedades que pueden ser evitadas con una buena alimentación.

Para terminar, mi humilde consejo es que huyáis de los desinformantes que prometen resultados en el corto plazo y de los “alimentos” y complementos que os cambiarán la vida. Siempre que tengáis dudas, queráis mejorar vuestra alimentación o aspecto físico y queráis realizar cualquier tipo de tratamiento relacionado con la alimentación, que sea siempre bajo supervisión de un profesional cualificado.

¿Qué visión tenéis vosotros de la nutrición? ¿Creéis que lleváis una alimentación adaptada a vuestras necesidades? Os leo en comentarios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *